viernes, 7 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia.

ENTRE LA DOCENCIA Y MI PROFESIÓN
El padrino de mi generación me ofreció ayuda para quedarme como encargada del Laboratorio de Ing. Mecánica del tecnológico de Dgo. a lo que respondí, “educación, lo último”.
Tiempo después, me encontré a un antiguo maestro:
-¿dónde trabajas?
-en la secundaria técnica 101
-no decías que educación lo “último”
-fue lo último que encontré.
Terminé la carrera de Ingeniería Industrial con Epec. en Mecánica en junio de 1976. En Durango poca industria, aún ahora. Entre Monterrey y Guadalajara pasé poco menos de un año tratando de colocarme en la industria, la respuesta siempre fue “las políticas de la empresa no permiten contratar mujeres para el área de mecánica.
El 1 de septiembre de 1977 ingresé a trabajar en la Escuela Tecnológica Industrial101 (secundaria técnica) de Durango, dependía de la DGETI en esa época. Ese año, se habilitaron unas aulas para albergar el naciente CECyT 373 en el que trabajé en forma simultánea con la secundaria. Posteriormente, renuncio a la secundaria y me quedo en el CECyT 373, ahora CBTIS 110. Hasta el día de hoy.
Estudié ingeniería mecánica con la finalidad de romper esquemas, pues se decía, en esa época, mecánica es carrera solo para hombres (fui la única mujer en la vocacional, carrera técnica y en profesional, y hasta donde sé soy la primera egresada en mecánica en el Estado). Nunca me imaginé mi ingreso a educación, no me parecía malo, pero tampoco lo deseaba.
A treinta y dos años de distancia me siento cómoda, y es ahora cuando más disfruto de la actividad docente; ya que, el inicio fue estresante debido al peso de la responsabilidad.
Ahora, sin dejar de lado la responsabilidad, estoy muy relajada y segura (después de tantos años). Me preocupa el estado que guarda la educación el todos los niveles y la percepción que se tiene de nosotros los maestros. Me preocupan mis jóvenes alumnos, y hago lo que en conciencia considero que es bueno (el camino al infierno está lleno de buenas intenciones -lo sé-).

Mi aventura de ser docente.

Mi aventura de ser docente.
Es impresionante el parecido que guarda, la ponencia de J.M.Esteve “la aventura de ser maestro”, con mi historia profesional. Mejor narrada no lo pude haber hecho; al leerla evoca con fidelidad mi propia vivencia. Aun recuerdo los primeros años, estudiaba hasta el amanecer y vivía en la angustia perenne, pues semestre con semestre me cambiaban las asignaturas y en el trato con mis antiguos alumnos era distante.
El concepto “ser maestro de humanidad” atrajo mi atención, es un concepto nuevo (en cuanto concepto) para mi, su definición no. El “ser maestro de humanidad” es el objetivo del ser maestro. Es decir, el maestro aporta y comparte sus conocimientos para que sirvan de plataforma, a sus alumnos, que los impulse hacia el análisis, la reflexión, la crítica, etc., que les permita ser protagonistas del cambio en cualquier área del conocimiento.

jueves, 6 de mayo de 2010

Los saberes de mis alumnos

Los alumnos saben que el internet les sirve: para comunicarse con familiares, amigos y otras personas; para, conocer y hacer amigos; para bajar, compartir y comentar información, música, videos; para, descargar archivos, crear páginas web, hacer presentaciones, hacer animaciones, etc.
Ante la pregunta de qué podemos hacer para aprovechar esos saberes, los alumnos sugieren: desarrollar actividades de retroalimentación, investigaciones, prácticas de manera didáctica, mediante páginas web; compartir, con sus compañeros, las investigaciones realizadas para comentarlas; ayudar a los compañeros a realizar sus tareas así como recibir ayuda; bajar y guardar información consultarlo en el futuro; para no reunirse, en algún lugar, con los compañeros de equipo cuando tienen que hacer trabajos en equipo, usando el internet para ponerse en contacto mediante el chat, y así comentar las ideas y dar opiniones; para comunicar las dudas al maestro y enviarle sus trabajos.
Lo anterior puede ser enseñado por cualquier persona que sepa utilizar el internet, los jóvenes capacitados a los adultos y a los niños interesados en aprender; alumnos adelantados a sus propios compañeros; en la familia, la persona que conozca más del tema a los otros miembros de la familia. Enseñarán las diversas aplicaciones de software, el uso del correo electrónico, de las redes sociales de manera responsable. Y lo harán en un lugar específico donde se cuente con el material necesario, o cualquier parte que ofrezca el servicio de internet en cualquier momento.