sábado, 12 de junio de 2010

La mediación pedagógica y las TIC

La educación como proceso esencialmente comunicativo, y el surgimiento de las nuevas tecnologías han influido en el área de la educación generando la informática educativa, donde el maestro desempeña la función de facilitador y/o mediador.
De ahí, que surja el concepto de “mediación pedagógica “. Para Daniel Prieto Castillo (1995), y Francisco Gutiérrez, la mediación pedagógica consiste en ayudar a promover y acompañar a los alumnos a construirse, apropiarse del mundo y de sí mismos.
Es decir, la mediación pedagógica es entendida como la acción instrumental mediada que permite ayudar en forma indirecta al alumno a aprender de manera significativa, partiendo de sus conocimientos previos, y motivando la construcción del conocimiento, la reflexión y transferencia de lo aprendido, con la finalidad de facilitar la comunicación entre el docente y el alumno; sin olvidar que el uso de los mediadores pedagógicos adquiere los atributos de quién los emplea, cómo los emplea, para qué los emplea, dónde y cuándo los emplea.
Por consiguiente, la mediación consiste en usar recursos de mediación, significativos, para la generación y construcción de conocimientos; poniendo énfasis en la actividad del alumno, y éste haciéndose responsable de su proceso de aprendizaje.
Razón por la cual, existe la necesidad de profundizar en nuestros conocimientos, experiencias, propuestas, actitud crítica y reflexiva de cara a nuestro trabajo docente. Esto es, un docente en constante formación.
Con todo y, a pesar de que el concepto no es nuevo, en la actualidad no se ha planteado la forma más adecuada de hacer uso de dichas mediaciones. Es decir, no se han podido incorporar, con éxito, las TIC en la educación. Sin olvidar, que la carencia de recursos suficientes hace creer que el maestro descuida la importancia del uso de este tipo de mediadores pedagógicos.

Significado y sentido de la mediación pedagógica.

Ningún ámbito en la educación puede prescindir de un esfuerzo de mediación pedagógica, como un espacio amplio de reflexión y de trabajo.
Las instituciones dedicadas a la educación tienen un compromiso pedagógico con sus estudiantes y con la sociedad en general y, por ende, una tarea muy seria, que es la de acompañar a sus estudiantes en un verdadero proceso de formación integral.
Daniel Prieto Castillo (1995) comenta sobre su trabajo con Francisco Gutiérrez y proponen el siguiente concepto de mediación pedagógica:
"Llamamos mediación pedagógica a toda intervención capaz de promover y acompañar el aprendizaje de nuestros interlocutores, es decir, de promover en los educandos la tarea de construirse y de apropiarse del mundo y de sí mismos".
Es preciso que los docentes de todos los niveles y de todas las áreas, revisen y analicen desde la perspectiva de la mediación pedagógica cada uno de los medios y materiales que utilizan para la educación.
En un aula de clases se instauran múltiples mediaciones; Así que, todos los medios que se utilizan en la educación, desde el pizarrón hasta los más sofisticados, son con miras a mediar las relaciones entre el docente, el saber (objeto de estudio) y el estudiante. Ya que, los docentes somos esencialmente comunicadores y problematizadores, y no informadores o transmisores de un saber científico y socialmente establecido.
En la actualidad, se resalta la importancia y el uso de las TIC, pero se descuida el papel del educador como mediador y el papel de estas tecnologías como mediadoras de los procesos de enseñanza y de aprendizaje.
En consecuencia, la forma como conoce el docente, sus pensamientos, sus creencias en torno al saber específico y pedagógico, es reflejada mediante la tecnología que él escoja para proponer el objeto de estudio ante la clase. Así pues, “…los nuevos medios son inútiles si no insertamos en ellos nuevas ideas” (Emilia Ferreiro, 1999).
Dicho de otra manera, después de un primer análisis fenomenológico superficial, Cysneiros concluye que la tecnología no es neutra, en el sentido de que su uso proporciona nuevos conocimientos del objeto, transformando por la mediación la experiencia intelectual y afectiva del ser humano.
Por consiguiente, dependiendo del objeto, del sujeto (más o menos crítico), de su historia y de su situación específica, se pueden considerar las nuevas características ampliadas del objeto como más real que aquéllas sin ayuda de instrumentos. Por ello, se necesita que el docente se comprometa a cambiar la manera de mediar el conocimiento y, por supuesto, cambie el modo de entregarlo a los estudiantes.
Asimismo, Cysneiros (1999) afirma que nuestra experiencia de la realidad es transformada cuando usamos instrumentos; en este sentido, las realidades presentadas por los medios son alienantes; tornándose necesario reflexionar sobre la función social del saber que se obtiene y se desarrolla a través de la mediación pedagógica, donde necesariamente entran en escena el maestro, el estudiante, el conocimiento, las tecnologías informáticas y la cultura en un entorno específico.

El proceso didáctico y la comunicación

La comunicación se entiende como la acción de ponernos de acuerdo para coordinar la acción. Pero no sólo eso, también sirve para comunicar sentimientos, emociones, reflexiones acerca de un tema, etc.
De tal forma que, en la actualidad, la Educación percibida como la construcción de significados tiene como base la comunicación. Dado que, el clima emocional y afectivo que existe en el salón de clase es decisivo para el éxito de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Además, la configuración de nuevas estructuras sociales, y la consiguiente reconfiguración de las formas en que los agentes sociales construyen su experiencia del mundo se deben al desarrollo de los medios de comunicación electrónica. De ahí que, sea necesario que los docentes reflexionen sobre cómo se da el proceso de comunicación, a fin de articularla con múltiples formas de expresión.
En el proceso de comunicación, en el contexto escolar, intervienen los siguientes elementos:1) La fuente, el maestro/alumno; 2) El mensaje, lo que se comunica, expresado en forma de códigos capaces de ser interpretadas significativamente; 3) El medio o canal, vehículo a través del cual se envía el mensaje y, 4) La retroalimentación, cuya finalidad es asegurar la eficacia del proceso comunicativo. Todo esto inmerso en un ambiente de diálogo significativo, donde se comparten los códigos y se emplean los mismos sistemas de signos, donde cada uno de los entes interactuantes es partícipe de un proceso crítico de construcción.
En la educación tradicional El emisor envía mensajes permanentemente a sus receptores y estos mensajes no tienen retorno, no tienen respuestas porque no hay interactividad, ni comunicación de doble vía.
Por consiguiente, el uso pedagógico de las nuevas tecnologías en la educación obliga a la interactividad; donde emisores y receptores, estudiantes y profesores al intercambiar roles, deben estar sintonizados en torno a las posibilidades de formación.
Teniendo en cuenta que, las relaciones pedagógicas son actos intrínsecamente culturales que inciden profundamente en la calidad de la educación y en el desarrollo humano.

sábado, 5 de junio de 2010

El aprendizaje se puede observar y medir con simples preguntas.

Mi reflexión acerca de:
¿el aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

Podría creerse, a priori, que valorar es simple ya que el aprendizaje es algo natural en el hombre, así como observamos cambios en un bebe cuando aprende a caminar, a hablar; así los observamos en el niño que pasa a la adolescencia y que aprende a relacionarse, y así sucesivamente a lo largo de la existencia del hombre, permitiéndole superar todo tipo de situaciones de acuerdo a las experiencias que le posibilitan el cambio para adaptarse a las nuevas circunstancias.
Quizá, evaluar aprendizajes específicos resulta ser una actividad simple.
Sin embargo, la evaluación del aprendizaje con enfoque en competencias, y como concepto inscrito en el proceso enseñanza/aprendizaje, es en la actualidad un tema complejo y en el cual no se ha podido llegar a acuerdos.
La valoración del aprendizaje involucra muchos aspectos, de ahí su complejidad. Un aspecto de suma importancia es la subjetividad o criterio con la que los maestros suelen valorar, ya que lo que para unos es relevante para otros no lo es; las normas técnicas de evaluación, son interpretadas de manera diferente por quienes las emplean; las tareas, están en función de lo que el maestro considere como innovador, original, creativo y auténtico; a la conducta, asistencia, y disciplina, cada maestro le otorgará el peso específico que considere adecuado.
Por otra parte, la evaluación depende de ciertos estándares a nivel internacional, la Norma Oficial Mexicana que establece las reglas para determinar si se es o no competente en tal o cual disciplina. De nuevo se cae en la subjetividad. Ya que no se puede estandarizar las respuestas, pues los estudiantes no tienen la misma forma de aprender, ni los intereses, preferencias son los mismos en todo un grupo. Siendo los estudiantes quienes determinan lo que desean aprender de acuerdo a sus expectativas.
De la misma manera, a considerar el nivel social, económico y cultural de los estudiantes; es decir, el entorno de la comunidad que habitan así como el entorno del plantel y recursos con que cuenta éste.
Como se puede observar, el aprendizaje no se puede valorar con base a unas preguntas. Por el contrario, es muy complejo pues en ello intervienen muchas disciplinas dado que el hombre es un ser bio-psico-social y por lo mismo el aprendizaje debe observarse desde sus dimensiones biológica, psicológica y social.

Concepción de aprendizaje con enfoque en competencias

Es necesario recuperar el concepto de aprendizaje y hacer notar la diferencia con respecto al concepto de enseñanza.
Aprendizaje, se define como aquel proceso mediante el cual se adquiere conocimiento, habilidades, valores y actitudes, mediante la enseñanza y/o la experiencia. Mientras que, enseñanza es el acto de transmitir conocimientos haciendo uso de ciertas técnicas, métodos y prácticas de laboratorio o de campo.
Estos conceptos a lo largo del tiempo han sido definidos desde distintas perspectivas. Hasta llegar al aprendizaje con un enfoque en competencias.
Ahora bien, si entendemos por competencia la capacidad de un individuo para movilizar ciertos recursos como son los conocimientos, habilidades y destrezas para resolver problemas, con eficacia y responsabilidad, bajo ciertas circunstancias; además de considerar la importancia de su participación en la sociedad en la que se desenvuelve y la reflexión que hace de esa realidad haciendo valer su forma de actuar ante la comunidad misma.
Acorde a lo anterior y por consiguiente, nos encontramos que no existe una sola y única concepción de aprendizaje que pueda aclarar al concepto de “aprendizaje con enfoque en competencias”.
Por el contrario, y en un intento de definir el aprendizaje con enfoque en competencias, tenemos que considerar ciertos aspectos de las diferentes teorías del aprendizaje, tales como: Del aprendizaje por descubrimiento (J:Bruner) , cuando el alumno experimentado es capaz de descubrir y comprender lo relevante; así como, revisar y ampliar los conocimientos adquiridos, lo que llama Bruner el “Currículo en espiral”. El aprendizaje significativo (Ausubel, Novak) que postula que el aprendizaje no debe ser memorístico, y que los nuevos conocimientos deben ser incorporados a los anteriores, y que sean de utilidad y de interés para el estudiante. El constructivismo (J. Piaget), que considera el desarrollo de la inteligencia y del aprendizaje a partir de la adaptación de los individuos al medio por su constante interacción con éste; donde aprender significa transformar el conocimiento a través del pensamiento activo. El Socio-constructivismo (Vigotski), que considera los aprendizajes como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de los nuevos saberes; aprender, es una experiencia social; considera, el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje situado. Como se puede observar, en todas las teorías que se mencionan aquí, está implícito el método dialéctico. Y, el tema no se agota aquí.
Por último, de lo dicho arriba, podemos concluir que el aprendizaje con enfoque en competencias, es un proceso donde el alumno se compromete con su aprendizaje y toma la iniciativa para elegir los contenidos; el docente, ya no es el que transmite el conocimiento; el docente, se convierte en facilitador del conocimiento; los procesos de aprendizaje de desarrollan en un contexto social, económico y cultural, y la construcción del conocimiento tiene dos vertientes, una individual y otra social.